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Materia y acero

Twiggy: el corte a 30° que se ve solo si está mal

La cabeza de la columna es paralela al suelo. Parece obvio. No lo es en absoluto.

· 1 min de lectura

En las columnas de la serie Twiggy hay un detalle que nadie nota, y es exactamente la señal de que se ha hecho bien: la cabeza queda perfectamente paralela al suelo.

Cuando se dobla un tubo, el metal se desplaza. Y no se desplaza solo donde ocurre la curva: toda la geometría aguas abajo se reposiciona. Si se corta la cabeza después del doblado se persigue un blanco móvil, y el resultado acaba dependiendo de la suerte.

Nosotros hacemos lo contrario. El corte se realiza antes, sobre el tubo aún en bruto, con una inclinación de treinta grados.

Treinta grados que en ese punto parecen un error. La pieza, apoyada en el banco, tiene la cabeza torcida. Luego llega el doblado, el metal se desplaza exactamente lo que se había previsto, y esa inclinación se anula. La cabeza baja paralela al suelo.

Significa haber calculado de antemano el desplazamiento físico del metal y haber cortado en función de una forma que todavía no existe.

Es una compensación, y las compensaciones no dejan huellas. Si el cálculo es correcto no se ve nada. Se ve solo si está mal.

¿Tiene una pregunta técnica?

Escríbanos: le responde quien trabaja el acero cada día.